
El rol de María en la Encarnación tiene un significado especial para nosotras. El «sí» que dio en el momento de la Anunciación fue una respuesta de todo su ser al plan del Padre. De su continua apertura y fidelidad al Espíritu, aprendemos a vivir en unión con Cristo y a darlo a nuestros hermanos. (Luc. 1, 38-39)
Constituciones de la Santa Unión | N.º 3