Velad constantemente por vosotras mismas, haced más fervientes vuestro celo y vuestra dedicación hacia los niños, no solo para darles una sólida instrucción en las ciencias y la religión, sino más aún para ayudarles a ser cristianos sólidos.
Jesús nos ha hecho sus apóstoles y discípulos.
Vivan las virtudes fundamentales de su Instituto, que son: la sencillez o la verdadera humildad práctica; la obediencia, que encierra todos los sacrificios de la renuncia y la abnegación; la caridad, que no conoce límites para hacerse agradable y útil al prójimo, que lleva a borrarse y olvidarse de sí misma por el bien de sus hermanas y de los niños; y, por último, la Retiro que mantiene la presencia de Dios, la meditación de Jesús nuestro modelo y la vigilancia sobre nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras acciones.
Es mediante la práctica de este santo retiro que sabemos observar como es debido el silencio, evitar toda palabra indiscreta y toda curiosidad que solo sirve para apartarnos de Dios mismo...
Carta circular del Padre Debrabant, 20 de Jenero 1863
Jesús nos ha hecho sus apóstoles y discípulos. Vivan las virtudes fundamentales de su Instituto,